martes, 4 de marzo de 2014

No sé por qué...




No sé por qué  hoy me dió por extrañarte,
por echar de menos tu presencia.
Será, tal vez, porque el amor lejano 
le deja a uno mas huellas que nungún otro.




Ruge el mar, y se encrespa y se agiganta;
la luna, ave de luz, prepara el vuelo
y en el momento en que la faz levanta,
da un beso al mar, y se remonta al cielo.

Y aquel monstruo indomable, que respira
tempestades, y sube y baja y crece,
al sentir aquel ósculo, suspira...
y en su cárcel de rocas... se estremece





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